Control de vapores y olores con ventilación: estrategias por tipo de proceso
Los vapores y olores se controlan mejor cuando se capturan en la fuente y se evita que se dispersen por la nave. La ventilación general ayuda, pero si el proceso genera plumas concentradas, necesitas extracción localizada, balance de presiones y, en algunos casos, tratamiento. Un buen control de vapores reduce quejas, mejora confort y estabiliza producción.
Procesos con solventes (pintura, limpieza, adhesivos)
Uniones sin sellador, bridas mal alineadas o lámina de baja calidad se traducen en fugas de aire. Eso significa menor caudal en los puntos de captación y mayor esfuerzo del ventilador para compensar. Un buen control de calidad en taller, selladores adecuados y pruebas de fugas en campo son esenciales para que el sistema entregue lo que se calculó.
Procesos húmedos
Controla humedad y olores con captación en puntos críticos, campanas y ductería anticorrosiva. Mantén presión negativa en áreas de emisión para evitar migración del olor a oficinas.
Procesos térmicos
Aprovecha el ascenso térmico: campanas tipo dosel bien dimensionadas y reposición de aire templada para no “romper” la pluma. Evalúa preenfriamiento si hay condensables.
Almacenamiento y trasvase
Encapsula, usa ventilación por desplazamiento o extracción dirigida. En emisiones intermitentes, diseña para picos y considera control automático por sensores.
Verificación y operación
Define KPIs: caudal real, presiones, ΔP de filtros, y bitácora.
Sin medición, el sistema pierde desempeño y el olor regresa.
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