Extracción localizada: cómo elegir campanas según la fuente (humos, polvo, vapores)
La extracción localizada no se trata de “meter más aire”, sino de capturar el contaminante antes de que se disperse. Una campana mal elegida aumenta el caudal requerido, el ruido y el consumo eléctrico. Con una buena selección, mejoras seguridad, limpieza y estabilidad del proceso. La extracción localizada empieza por entender la fuente.
Identifica el tipo de contaminante y su comportamiento
Humos
Son calientes y ascienden; conviene capturar por encima o con brazos articulados cerca del arco.
Polvo
Es pesado y se deposita; prioriza captación envolvente y control de turbulencia.
Vapores
Pueden ser ligeros o pesados; considera densidad, toxicidad y si son inflamables.
Selecciona la geometría de campana según la fuente
- Campana tipo dosel
Útil para fuentes térmicas ascendentes, evitando interferir con el operador.
- Campana envolvente / cabina
Ideal para polvo y operaciones con alta dispersión.
- Ranurada
Buena para líneas y mesas, creando barrido controlado.
- Brazo extractor
Flexible para humos variables, mantenimiento sencillo y captura muy cercana.
Distancia, velocidad de captura y cross drafts
Mientras más lejos esté la campana, más caudal necesitas. Controla corrientes de aire (ventiladores, puertas, montacargas) que “rompen” la pluma.
Seguridad y filtración complementaria
Para polvo, define colector y medio filtrante; para vapores, evalúa tratamiento. Incluye chispas, ATEX/NFPA si aplica.
¿Quieres asegurar tu extracción localizada desde el diseño? Solicita una evaluación y te proponemos tipo de campana, caudal, ductería y filtración.


