HVAC industrial: separa confort del proceso sin contaminar ni gastar de más
En muchas plantas, el error más caro es mezclar el aire de confort (personas) con el aire de proceso (humos, polvo, vapores o calor). Resultado: contaminación cruzada, quejas, paros y un HVAC trabajando “a fuerza” para compensar. La solución es diseñar dos rutas de aire con objetivos distintos: bienestar humano y control de contaminantes.
Confort vs proceso: dos sistemas, dos metas
El confort busca temperatura, humedad y renovación para ocupantes. El proceso busca capturar y confinar contaminantes en su origen. Si el proceso “invade” el confort, el HVAC se vuelve un extractor improvisado (ineficiente y costoso).
Primero contén y extrae en el punto de emisión; después climatiza el volumen limpio.
Presiones y flujos que evitan contaminación cruzada
La clave es el balance: áreas limpias en presión positiva y áreas de proceso en presión negativa controlada. Esto dirige el flujo de aire en un solo sentido (de limpio a sucio) y reduce re-entradas.
Lo que más falla:
- Puertas sin esclusa o sin retorno controlado
- Reinyección de aire sin filtración adecuada
- Difusores “peleados” con extractores
Eficiencia: no pagues por enfriar el contaminante
Extraer aire caliente o con vapores sin estrategia dispara el consumo. Integra recuperación de energía donde aplique y usa ventilación por demanda (sensores/variadores) para ajustar caudales reales.
¿Quieres separar confort y proceso con un diseño eficiente?
Solicita una evaluación técnica de tu nave.


